EL MIEDO

 

 

El MIEDO se define como recelo de que suceda algo contrario a lo que se desea, es una emoción primaria, caracterizada por el intenso sentimiento  desagradable, provocado por la percepción de un peligro,  real o supuesto, presente o futuro. 

El miedo tiene que ver con una función cerebral, tememos a objetos, situaciones, contextos, etc. Es un maravilloso factor del organismo para asegurar su desarrollo en el proceso de evolución, es necesario para la supervivencia a lo largo de la historia y continúa siéndolo como mecanismo de alarma, protección y defensa, también ayuda a responder ante situaciones adversas con rapidez y eficacia.

 

El miedo crónico y aún más el neurótico es una emoción negativa, por el impacto que tiene sobre la salud física, cuando éste se intensifica y aparece con regularidad, el organismo trabaja sobremanera y lo desgasta en todos los sentidos.

 

 

MIEDO PRIMARIO

 

En realidad, el ser humano  sólo tienen un miedo primario y básico, a morir. Lo que nos lleva de manera inevitable a protegernos continuamente.

El miedo a sufrir lo relacionamos con la muerte espiritual o mental, la muerte de nuestra felicidad y ánimo, esto explica que el miedo a sufrir sea omnipresente y que todos los demás miedos deriven de él.

“No quisiera” nos da una idea muy precisa de los miedos que se albergan en nuestro interior.

 

¿CÓMO REACCIONAMOS ANTE EL MIEDO?

Cuando nos enfrentamos al miedo, nos encontramos con tres reacciones diferentes a las que podemos recurrir. Es posible que dos de esas opciones ya las conozcas porque son bastante comunes y no resulta extraño que en algún momento escuchases hablar de ellas.

Normalmente se suele escuchar que ante una situación de peligro y por lo tanto, que nos llegue a generar miedo probablemente, existen dos tipos de reacciones. Una reacción de huida buscando ponernos a salvo del peligro lo más rápido posible y otra reacción de confrontación o lucha que busque disuadir al contrario atacándole y con un comportamiento agresivo. Este último caso tiende a darse cuando el individuo se siente capacitado para poder defenderse a sí mismo con éxito, en caso de no tener la situación a su favor lo más lógico y seguro es el comportamiento de huida.

Pero además hay una tercera opción en lo que respecta al miedo y es la posibilidad de mostrar una actitud sumisa o intentar pasar desapercibido para el otro. Además de en las personas, este tipo de comportamiento también se da en los animales.

 

¿Deshacernos del  miedo…?

No podremos vencer nuestros miedos negando la realidad o intentando evitarlos, porque tarde o temprano aparecerán. Si en cambio nos hacemos conciencia de ellos, nos liberaremos de gran parte de la presión.

El hecho de aceptarlos y observarlos puede ayudarnos a conocer sus causas, darnos cuenta de que las consecuencias no serían tan terribles o que esos miedos no tienen sentido

 

La manera de conseguirlo es intentar una respiración tranquila y controlada, abrirse al miedo para observarlo y conocerlo, imaginar lo peor que podría suceder y prever cómo afrontarlo.

Si aprendemos a aceptar el miedo y dejamos de torturarnos con fantasías de cosas terribles que  sucederán (y que la mayoría de las veces son irreales), conseguiremos liberarnos de él. Podremos ver la situación de nos aterroriza de forma realista y sentir que volvemos a tener el control, lo que aumentara nuestra  confianza y autoestima.

 

Etapas para trabajar con el miedo

 

Para eliminar el miedo es importante comprender cuáles son sus bases, qué lo causa y por qué viene a nuestras vidas; es decir, es necesario TOMAR CONCIENCIA de que vivimos y actuamos movidos por el miedo. Una manera de saber a qué le tenemos miedo es escribiendo en una hoja en blanco todo lo que pase por nuestra cabeza y que comience por la frase "no quisiera".

 

Debes buscar la raíz de tu temor, al encontrarla, entenderás porque te afecta y con sólo descubrir esto, el temor comenzará a perder fuerzas ,
Al miedo comenzar a perder fuerzas, podrás retomar gradualmente el control de tu vida con las consecuencias más deseadas (eliminar el miedo).

 

 

La aceptación nos permite comprender la razón de nuestra actitud y estar en condición de superarla.  La estrategia de aceptación consiste en que se deje de luchar con la sensación de miedo ¡Hay que aceptarla!  

 

 

 Una forma de re-programar es visualizar en estado de relajación, escenas que nos muestren desempeñándonos de manera segura y determinada ciertos retos.El mejor antídoto para el miedo es la confianza.

 

 

 Se comienza por tareas más sencillas y de a poco se va incrementando la dificultad..La acción puede ser emprendida de muchas maneras, ya sea a solas o en compañía de un especialista. Aquí lo importante es enfrentar el miedo para que poco a poco vaya perdiendo terreno.

 

 

3 posiciones del miedo

 

              Atrás de ti                                              A tu lado                                                     Adelante de ti

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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