Los límites y la disciplina en la educación de los hijos

 

Disciplina es una característica que se refiere a ser constante en nuestras actividades, responsabilizarnos de los compromisos que tenemos, aceptar y cumplir las reglas en nuestra familia, trabajo y sociedad.

 

¿Los niños disciplinados son hijos de padres y madres que castigan con frecuencia?

No se establecen principalmente por medio de castigos; Los niños disciplinados son generalmente hijos de padres que señalan claramente los límites y exigen su cumplimiento, favorecen la autosuficiencia y promueven la creatividad y toma de decisiones

 

ENTONCES... ¿COMO ENSEÑAR A LOS NIÑOS A SER DISCIPLINADOS?

 

  •  

    Conocer al niño o la niña y saber que podemos esperar de el (ella) a cada edad. . . y que espera el (ella) de nosotros(as).

  • No esperar y exigir conductas que no correspondan a su edad y asignar solo tareas que realmente pueda hacer en esa edad.

  • Definir claramente las reglas familiares, o sea que padres y madres discutan lo que se permite o no en la casa y los valores que se consideran importantes en la familia. 

  • Ser constantes en la formación de hábitos estableciendo rutinas que poco a poco el niño o niña realice sin supervisión. Disminuir gradualmente la ayuda que se le da para bañarse, vestirse o comer.

  • Permitir que el (la) niño(a) experimente hasta donde sea posible (Sin que se perjudique su salud o su seguridad), las consecuencias de su conducta para si mismo(a) , en vez de castigar.

  • Comunicarle a la niña o al niño con claridad que conductas son inadecuadas.

  • Establecer límites siendo firmes.

  • Elogiar el comportamiento positivo.

  • Promover una comunicación familiar clara y abierta.

No es recomendable usar premios y castigos. Este sistema quita la posibilidad de que los(as) niños(as) se hagan responsables de su conducta y le dan esta responsabilidad al que tiene el poder del castigo o el premio.

 

¿Cómo fomentar la responsabilidad en los niños?

Fomentar la responsabilidad es una de las tareas más importantes en la educación. Para lograrlo se necesita un clima de confianza, orientar, informar, permitir que el (la) niño(a) participe en la toma de decisiones, darle oportunidad de asumir el resultado de sus acciones, comprender sus fracasos y limitaciones y elogiar sus logros. Todo esto, haciéndole saber que cuenta con el afecto y apoyo incondicional de su padre o madre.

 

¿Cómo se recomienda actuar ante los berrinches?

Lo mejor es pararlos desde la primera vez que ocurren. Si ya se verifico que el niño o la niña tiene cubiertas sus necesidades básicas, no está enfermo(a), y sigue haciendo berrinche, se recomienda ignorarlo(a).

 

 La disciplina se empieza a formar desde los primeros días de vida, cuando las madres y los padres atienden y respetan las necesidades de sueño, alimentación y aseo del niño(a), las cuales poco a poco se van convirtiendo en rutinas. Si un día los(as) padres (madres) responden a sus necesidades y otro no, el (la) menor no podrá saber nunca que sucederá y le será difícil formar rutinas y hábitos.

 

Al rededor de los 4 años, y aun antes, la niña o el niño ya tiene muchas habilidades que le permiten cooperar en actividades tanto de la casa como de auto cuidado.

 

¿Cómo podemos lograr la cooperación de los niños(as) dentro de la casa?

 

Recordarle de manera creativa sus obligaciones, un opción es hacerle un plan de actividades. La situación e donde se muestra que hay cooperación entre todos los integrantes de la familia entusiasma a las(os) niñas(os) para realizar sus actividades y evitar conflictos.

 

Los niños y las niñas aprenden a comportarse de diferente manera según la situación en la que se encuentran: con la mamá, con los abuelitos o con ambos padres. La única forma en la que podrán tener claro lo que es conveniente consiste en hablar con ellos(as), para discutir los diferentes puntos de vista e invitarlos(as) a opinar al respecto. Las discusiones acerca de cómo comportarse y qué es lo importante, contribuye a que el (la) empiece a formar su propia forma escala de valores.

 

Dar el ejemplo ayuda a entender lo que se permite y no se permite antes de exigirle o enojarnos porque no se comporta correctamente.

 

Cuando estamos convencidos que el(a) niño(a) ya entendió y sabe lo que se espera de él (ella), se puede cambiar de técnica y permitir que empiece a aprender que sus decisiones y su comportamiento pueden ocasionarle situaciones agradables o desagradables.

 

La manera de establecer límites en los niños y niñas es:

  • Comunicándoles las consecuencias que tendrá la conducta inadecuada.

  • Ofreciéndoles conductas alternativas adecuadas.

  • Permitiendo que experimenten las consecuencias de su conducta.

  • Tratar que las consecuencias que se sugieran estén íntimamente relacionadas con la conducta y se pueda cumplir.

Hay que saber divertirnos, jugar y hacer travesuras con ellos(as). También saber cuándo ser firmes y serios. En la vida necesitamos las dos cosas.

 

Cuando no ponemos un límite a tiempo, podemos contribuir a que el(la) niña(o) adquiera malos hábitos. Además no poner un límite a tiempo contribuye a que lleguemos a una reacción violenta como insultarlo o pegarle.

 

Generalmente, los limites se empiezan a poner a la niña o al niño cuando comienzan a gatear. Inicialmente no comprenden su significado, pero aproximadamente al año de edad el (la) niño(a) ya entiende cuándo se desaprueba su conducta, entiende el significado de “No” y aprende a respetar ciertos límites. A esta edad los limites sirven para hacer cumplir las reglas de la casa y la manera de lograrlo también incluye retirar amablemente al niño o a la niña del lugar “prohibido” tantas veces como se acerque, ignorar conductas inadecuadas, como por ejemplo: berrinches y, por supuesto, ofrecerle otras alternativas de “qué hacer” que sustituyan las situaciones peligrosas o inadecuadas.

 

¿Cómo podemos ayudar a un niño (a) a que se organice?

  • Apoyándolo (a) para que tenga un lugar especifico para guardar cada cosa

  • Mostrándole diferentes alternativas de organización.

  • Apoyándolo (a) para que se ponga siempre cada cosa en el lugar que él (ella) haya elegido: ropa, útiles,etc.

  • Hacer comentarios positivos.

  • Respetar las ideas y formas de organización del (a) niño (a).

     

     

 

¿Qué podemos podemos hacer para que nuestros hijos hagan un mejor uso del tiempo?

  • Hacer citas con ellos (ellas) desde que empiezan a conocer la hora, a los 6 o 7 años y llegar a la hora exacta a la que se acordó.

  • Platicarles historias en las que una persona no llega a tiempo dejando que ellos (ellas) concluyan qué consecuencias tuvo esto para cada una de las personas en relación con el uso del tiempo, con sentimientos y con el trabajo que debías realizar.

  • Recordar que los niños y las niñas aprenden delo ejemplo. Si queremos que aprendan a aprovechar mejor el tiempo y a ser puntuales, la mejor forma es que nosotros (as) lo hagamos.

Si no estamos acostumbrados (as), las mejor forma de aprender es siguiendo los mismos pasos que le vamos a enseñar a niñas y niños. A si podemos aprender juntos y apoyarnos mutuamente.

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